Curiosidades

Un jardín que se come para promocionar un libro

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Algunas campañas de presentación de algunos libros consiguen llamar más la atención
que los propios libros en si mismos (o al menos consiguen que nos fijemos todavía más
en ellos). Eso es lo que ocurre con esta campaña, carne de viral, que es un poco como el
cuento de Hansel y Gretel llevado a la vida real. La presentación es uno de esos ejemplos
de lo que se conoce como experimental marketing, que son esas acciones de marketing
en las que se hacen cosas que los consumidores (los lectores en este caso) pueden tocar y
con las que pueden interactuar. Cosas que, en definitiva, experimentas.
En estas ocasión, la campaña es británica y servía para promocionar The Cake Shop in
the Garden, de Carole Matthews. Para hacerlo, construyeron un jardín completamente
comestible en un parque de Londres (solo estuvo durante un día). Desde las paredes
hasta las flores, todo estaba hecho con pasteles que, por supuesto, podías comer. El
jardín comestible fue creado por una experta en pastelería, Rosalind Miller, e implicó 450
horas de trabajo para conseguir el resultado final.

Acerca de shikka27

Nada como tener un buen libro entre las manos para estimular el conocimiento.

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