Curiosidades

Cuanto ganaban con sus trabajos los escritores

dinero

Ser escritor parece algo fabuloso. Te ganas la vida haciendo algo tan genial
como escribir historias. Aunque, lo cierto, es que pocos escritores
consiguen vivir únicamente de ello e incluso los grandes autores tienen
que encontrar otra profesión con la que pagarse las lentejas mientras
dedican sus horas libres a la escritura. En lista de sorprendentes
profesiones con las que los escritores se ganaban la vida hay muchas
cosas, desde vendedores de coches, carteros o telefonistas. Pero ¿servían
todas esas profesiones para ganarse realmente un sueldo anual
consistente?
– Charlotte Brontë. La mayor de las Brontë es la que peor suerte en lo que
a salarios toca de la lista que ha elaborado el medio. La escritora trabajaba
como institutriz (desde 1839 a 1842), un trabajo bastante horrible al que
eran condenadas todas las chicas de buena familia del XIX que no tenían
fortuna familiar (y que no conseguían casarse con algún acomodado buen
partido). El trabajo era bastante infernal (y no hay más que leer Agnes
Grey, de su hermana Anne, para verlo) y tenía un sueldo miserable. Al año,
Charlotte Brontë ganaba lo que ahora serían 1.838 dólares. Al cambio son
unos 1.600 euros. El sueldo incluía vivienda y comida, aunque de su salario
le descontaba lo que costaba lavarle la ropa.
– William Faulkner. El escritor fue cartero entre 1921 y 1924 de la
Universidad de Mississipi y le pagaban unos 18.000 dólares anuales (unos
16.000 euros). El trabajo no era muy duro: el escritor se dedicaba a leer las
revistas antes de entregarlas y no era muy bueno en lo suyo (porque
directamente pasaba de lo que realmente tenía que hacer), así que las
condiciones eran estupendas.
– T. S. Elliot. El poeta fue oficinista en el Banco Lloyd’s en Londres de 1917
a 1925 y se dedicaba a clasificar informes de deuda alemanes (y en
alemán) determinando su importancia. No parece un trabajo apasionante
y de hecho uno de los principales problemas de su puesto era que sus
amigos no hacían más que lamentarse de su trabajo. Pero a cambio no
pasó por muchas épocas de melancolía ya que tenía un sueldo mensual
regular que le permitía escribir. Ganaba unos 18.200 a 31.000 dólares al
año (16.200 a 27.600 euros al año).
– Anthony Trollope. El escritor era responsable de oficinas de correos.
Entre 1841 y 1859 trabajó como supervisor postal y tenía que gestionar
oficinas de correos en los distritos a los que era destinado. Le pagaban de
35.000 a 50.000 dólares al año (31.200 a 44.500 euros anuales), aunque
como único punto negativo de su trabajo estaba que tenía que pasar
ciertos exámenes de cuando en cuando de aritmética y caligrafía. A
cambio viajaba un montón: ¡incluso hasta Egipto!
– Franz Kafka. Kafka trabajaba en el ramo de los seguros y su trabajo era
mortalmente aburrido, aunque no mal pagado. Al fin y al cabo era el jefe
legal. Tenía un salario de 40.000 dólares al año (35.600 euros, euro arriba,
euro abajo), pero a cambio estaba todo el día escribiendo informes y
abrumado por una infinita burocracia. Pero, eso sí, no se puede decir que
lo que vio en el trabajo no le sirvió para su obra.
– Henry Fielding. El escritor era también juez para Westminster y
Middlesex. Lo fue entre 1748 y 1754 y ganaba unos 40.000 dólares al año.
Su trabajo era de los terribles y tenía que convivir cada día con la miseria
de sus conciudadanos, pero le sirvió para ayudar a crear la policía
moderna en Londres y para conocer la sociedad de su época.

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Nada como tener un buen libro entre las manos para estimular el conocimiento.

1 Comentario

  1. Chikungunya

    Me parecen excelentes salarios

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